Por qué solo cuatro ejercicios
La tentación al empezar es montar una rutina con doce ejercicios porque parece
más completa. En la práctica pasa lo contrario: cuantos más movimientos nuevos
metes a la vez, peor ejecutas todos y menos claro tienes si estás progresando.
Cuatro ejercicios cubren los patrones que importan al principio. Las flexiones
son el empuje horizontal. Las flexiones en pica son el empuje vertical, y además
son la puerta de entrada al trabajo de hombro que más adelante lleva a las
flexiones en parada de manos. Las sentadillas son el patrón de pierna. Los
abdominales cierran el core. Con eso tienes un cuerpo entrenado de forma
equilibrada durante bastantes meses.
Lo que sobra a estas alturas es variedad. Lo que falta es repetición.
Cómo se entrena cada ejercicio
Flexión de brazos. Manos algo más abiertas que los hombros, cuerpo en línea
recta desde la cabeza hasta los talones. Baja hasta que el pecho quede a un puño
del suelo y sube sin dejar caer la cadera. El error habitual no es bajar poco,
es dejar que la cadera se hunda antes que el pecho: si sientes tensión en la
zona lumbar, aprieta glúteos y abdomen antes de empezar la serie.
Si todavía no sale ninguna completa, apoya las manos en el borde de un sofá o
una mesa. Cuanto más alta la superficie, más fácil. Es mejor progresión que
hacerlas de rodillas, porque conserva la línea del cuerpo.
Flexiones en pica. Desde la posición de flexión, camina con los pies hacia
las manos hasta formar una V invertida con la cadera bien alta. Baja llevando la
coronilla hacia el suelo, entre las manos, y empuja. La mirada va hacia los pies,
no hacia delante. Cuanto más vertical esté tu espalda, más peso reciben los
hombros: si el nivel básico se te atraganta, separa un poco los pies de las manos
para reducirlo.
Dos repeticiones en el primer nivel no es un error de imprenta. Es un ejercicio
mucho más duro de lo que parece la primera vez.
Sentadilla. Pies a la anchura de los hombros, punteras ligeramente hacia
fuera. Baja empujando la cadera hacia atrás y abriendo las rodillas en la
dirección de los pies, al menos hasta que los muslos queden paralelos al suelo.
El peso reparte en todo el pie, no solo en la punta. Si los talones se levantan,
suele ser falta de movilidad de tobillo: prueba con los pies un poco más
separados.
Crunch abdominal. Tumbado, rodillas flexionadas, manos en el pecho o en las
sienes sin tirar del cuello. Despega los omóplatos del suelo llevando las
costillas hacia la cadera y baja controlando. No es una abdominal completa: la
zona lumbar no se despega. Subir más no trabaja más abdomen, solo mete al flexor
de la cadera.
Cómo colocar el móvil
Los cuatro ejercicios se cuentan mejor desde un lateral, con el teléfono apoyado
en el suelo o a poca altura, en vertical, y el cuerpo entero dentro del encuadre
de lado a lado. Dos o tres metros de distancia suelen bastar.
Para las flexiones en pica el encuadre es el mismo, pero comprueba que la cabeza
no se salga por arriba al bajar. Para las sentadillas, de perfil también, con
espacio de sobra por encima de la cabeza.
Un fondo despejado ayuda. Si entrenas con alguien más en la habitación, procura
que no cruce por delante mientras cuentas una serie.
Qué hacer al terminar los cuatro niveles
Cuando superas el nivel avanzado tienes cuarenta flexiones, sesenta sentadillas
y quince flexiones en pica en una serie. Eso ya no es un nivel de principiante,
y la siguiente decisión es elegir objetivo en lugar de seguir haciendo un poco
de todo: subir el número de flexiones, empezar a trabajar la tracción para tu
primera dominada, o meter piernas en serio.
Ahí es donde los programas de objetivo único tienen sentido. Pero antes de eso,
lo que hay que hacer es terminar La Forja.